Arturo Duarte Carrión de unos 80 años
COMENTARIOS DE LA HORA
Un bloque de cuatro falansterios con
dimensiones de una manzana cuadrada cada uno, es la obra que se ha llevado a
términos para viviendas de obreros capitalinos en la zona sud-oriental de la
ciudad, yendo bastante adelantados también los trabajos de otros dos para
completar lo que habrá de llamarse en lo sucesivo “Colonia Somoza”, nombre bien
merecido para que la posteridad otorgue su reconocimiento al Gobernante que ha
impulsado obra tan meritoria.
Parco en el aplauso en obra magnifica
sencillamente se yergue para que nadie se lo escatime. Ella habla con elocuencia de lo que puede
una firme voluntad para coronar esfuerzos tendientes a promover el progreso del
país, con la innegable abnegación del convencido de los frutos de bien social
que entrañan profundamente.
Los obreros de Nicaragua tienen ahí, en los
falansterios, la realidad de un ideal soñado bajo el dominio de vicisitudes de
una vida pobre, desesperada y triste.
Unos apartamentos hechos con propiedad para el buen vivir, confortables,
con jardines y aireados convenientemente, con ornamentos que dan idea de un
gusto distinguido y burocrático, vienen a ser hoy lugares de refugio propio
para obrero honesto, trabajadores, sanos y de recomendable actuación en la artesanía
nacional, a truque de periódico llamamientos de efectivo, moderados y de fácil
solvencia; camino ofrecido por un Presidente liberal, justiciero y comprensivo
de las necesidades del pueblo.
El actual régimen político nicaragüense ha
venido trazando poco a poco, no obstante la crisis económica que abate al mundo
entero, las líneas por las cuales deberemos de llagar tarde o temprano a planos
de verdadera civilización. Es así como
el Gobierno ha bajado hacia las masas para sustentar sus aspiraciones antes de
que ellas pidan lo que necesitan.
Los obreros de Nicaragua deben sentirse
satisfecho del bien que están alcanzando por las determinaciones del Poder
Público a su favor. Además de las casas
que están formando el Barrio Obrero “Colonia Somoza” el hermoso edificio “Casa
del Obrero” es ya otra espléndida realidad que hablará muy alto de la cultura
de las colectividades trabajadores de la República.
Quien esto escribe, como nicaragüense se
enorgullece de las obras de esta clase que ponen énfasis en las decisiones del
progreso engrandecedor de Nicaragua.
Por la “Colonia Somoza” preces para el
iniciador de la obra General Somoza, Presidente de la Republica, y para el
principal impulsor de ella secundador de la voluntad del Gobernante, don Rafael
Villavicencio, Gerente del Banco Hipotecario de Nicaragua.

No hay comentarios:
Publicar un comentario